Los recortes de Trump: la investigación climática en crisis: ¿y ahora qué?

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La administración Trump está cerrando importantes institutos de investigación climática, poniendo en peligro los datos y las colaboraciones. Impacto en la investigación y la sociedad.

Die Trump-Administration schließt bedeutende Klimaforschungsinstitute, gefährdet Daten und Kooperationen. Auswirkungen auf Forschung und Gesellschaft.
La administración Trump está cerrando importantes institutos de investigación climática, poniendo en peligro los datos y las colaboraciones. Impacto en la investigación y la sociedad.

Los recortes de Trump: la investigación climática en crisis: ¿y ahora qué?

A la sombra de los cambios políticos en Estados Unidos, la investigación climática ha sufrido un grave revés. Hace un año, Donald Trump fue reinaugurado como presidente y desde entonces su administración ha realizado recortes masivos en la investigación climática. Este hecho suscita gran preocupación entre muchos científicos, ya que se han cerrado importantes instalaciones de investigación y la financiación se ha reducido drásticamente. Los efectos de estas medidas no sólo se sienten en los EE.UU., sino también en las redes internacionales de investigación.

Un ejemplo clave de estos ahorros es el cierre del Centro Nacional de Investigación Atmosférica (NCAR) en Colorado, una instalación que ha estado realizando investigaciones sobre temas importantes como los modelos meteorológicos y climáticos y la química del aire desde la década de 1960. srf.ch destaca que el NCAR tiene superordenadores extremadamente potentes que son de gran importancia para muchos proyectos de investigación en todo el mundo. Su cierre podría afectar significativamente la calidad de los pronósticos climáticos, ya que el instituto proporciona datos vitales para el informe climático global del IPCC.

Consecuencias para la ciencia

Los drásticos recortes y cierres no sólo están provocando un éxodo de datos y modelos, sino también una disminución de la actividad investigadora en Estados Unidos. A los investigadores les resulta cada vez más difícil colaborar a nivel internacional, mientras que un factor de riesgo: las autoridades de inmigración complica aún más la situación. Los científicos internacionales se muestran reacios a viajar a Estados Unidos, y los científicos estadounidenses enfrentan obstáculos burocráticos que dificultan los viajes al extranjero.

Jule Könneke, de la Fundación Ciencia y Política, destaca que la investigación climática se considera una fuente de legitimidad para la política climática. Al parecer, no se trata sólo de hallazgos científicos, sino también del uso político de estos datos. Bjorn Stevens critica la retirada de Estados Unidos de los organismos internacionales y el riesgo asociado de una disminución de la cooperación comunitaria en el campo de la investigación climática. La incertidumbre y la ambigüedad que rodean los permisos y contratos socavan aún más las bases para futuros proyectos de investigación. tagesschau.de también informa de que las lagunas de datos conducen ahora a escenarios climáticos menos fiables.

Reacciones e impactos internacionales

Para contrarrestar la inminente falta de datos climáticos, institutos europeos como el Instituto Alfred Wegener ya almacenan en sus plataformas datos climáticos históricos de EE.UU. La Fundación Alemana de Investigación pone a disposición nuevos fondos para proyectos que garanticen la permanencia de datos importantes. En una entrevista con tagesschau.de, Stevens destaca la importancia de proteger los datos climáticos como patrimonio mundial esencial para la humanidad.

El impacto financiero de la administración Trump en la ciencia se encuentra actualmente bajo una gran presión y la incertidumbre sobre el futuro es palpable. ¿Podrá la financiación privada sustituir adecuadamente la investigación financiada con fondos públicos, o la ciencia se enfrenta a un gran trastorno? Dada esta situación, a muchos investigadores les preocupa que se pueda perder una generación entera de científicos si la tendencia continúa y menos jóvenes quieren darle una oportunidad a la investigación.