El océano retiene un 15% más de CO₂: ¡un nuevo estudio cambia la ciencia del clima!

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Un nuevo estudio muestra que el océano absorbe un 15% más de CO₂ de lo que se pensaba anteriormente. La investigación actual plantea preguntas sobre los modelos climáticos.

Neue Studie zeigt, dass der Ozean 15% mehr CO₂ aufnimmt als bislang angenommen. Aktuelle Forschung wirft Fragen zu Klimamodellen auf.
Un nuevo estudio muestra que el océano absorbe un 15% más de CO₂ de lo que se pensaba anteriormente. La investigación actual plantea preguntas sobre los modelos climáticos.

El océano retiene un 15% más de CO₂: ¡un nuevo estudio cambia la ciencia del clima!

Nuevos hallazgos muestran que el océano absorbe una cantidad mucho mayor de dióxido de carbono (CO₂) de lo que se pensaba anteriormente. Según un estudio realizado por el Centro de Investigación Oceánica GEOMAR Helmholtz de Kiel en colaboración con socios internacionales, el océano captura alrededor de tres mil millones de toneladas de CO₂ neto al año. Esta cantidad supera las emisiones anuales de muchos países industrializados. El estudio, que analizó datos de 4.082 flujos de CO₂ de 17 viajes de investigación, descubrió un error sistemático en modelos anteriores: asumieron que el intercambio de CO₂ entre el aire y el agua era simétrico. Pero la realidad es diferente.

Los investigadores descubrieron que las olas rompientes empujan burbujas de aire al agua, que luego disuelven eficientemente el CO₂. Esto conduce a un aumento significativo en la absorción de CO₂. El nuevo análisis mostró que el océano absorbe entre 300 y 400 millones de toneladas más de carbono anualmente de lo que calculaban las estimaciones anteriores. Esto corresponde a un aumento de alrededor del 15 por ciento y aumenta aún más la discrepancia entre los datos de medición y los modelos climáticos globales. Este efecto es particularmente pronunciado en el Océano Austral, donde se registra alrededor de la mitad del CO₂ adicional que rodea la Antártida.

Intercambio de gases asimétrico

Las tormentas y los fuertes vientos juegan un papel crucial en este proceso. En los meses de invierno, cuando aumentan las tormentas, el secuestro de CO₂ aumenta significativamente, de modo que la proporción de la superficie del océano que absorbe CO₂ neto aumenta del 65 al 75 por ciento. El Dr. Yuanxu Dong de GEOMAR destaca que los nuevos resultados cuestionan la suposición tradicional sobre los flujos de CO₂ simétricos. Estos hallazgos podrían cambiar fundamentalmente la visión sobre el papel de los océanos en el ciclo global del carbono.

El nuevo método de análisis, que muestra directamente por primera vez el intercambio asimétrico de gases, pone de relieve que es posible que se haya subestimado el océano como sumidero de CO₂. Los resultados sugieren que es urgente revisar los modelos científicos para calcular los flujos de CO₂ para tener en cuenta las condiciones reales.

Consecuencias para el ecosistema

Sin embargo, un aumento del CO₂ disuelto en el agua también tiene consecuencias de gran alcance. El continuo aumento de las concentraciones de CO₂ en la atmósfera conduce a la acidificación del agua de mar, lo que pone en peligro las condiciones de vida de numerosas criaturas marinas, especialmente corales, mejillones y caracoles. Estos organismos dependen de la formación de conchas calcáreas y podrían verse afectados por el cambio de condiciones. Se estima que los océanos ya han absorbido alrededor del 25 por ciento de las emisiones de CO₂ provocadas por el hombre.

Las preguntas sin respuesta incluyen la falta de mediciones en condiciones extremas de viento y olas y la necesidad urgente de realizar más investigaciones para comprender completamente el papel de los océanos en el sistema climático. Dado que el CO₂ total disuelto en el océano es 50 veces mayor que el CO₂ atmosférico, está claro que pequeños procesos como las burbujas de aire pueden tener grandes impactos en el clima.

Para conocer mejor el mundo de los océanos y sus funciones vitales, es esencial investigar continuamente los mecanismos subyacentes al ciclo del carbono y adaptar los modelos científicos anteriores. Sólo así el océano podrá seguir siendo eficaz como amortiguador de las emisiones humanas de CO₂ en el futuro.

Para obtener más detalles sobre el estudio y los hallazgos innovadores, lea aquí: Enfocar y GEOMAR.