Aiwanger advierte: ¡La política climática amenaza con desindustrializar a Alemania!

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El ministro de Economía de Baviera, Aiwanger, critica la política climática de Alemania y advierte sobre la desindustrialización del país.

Bayerns Wirtschaftsminister Aiwanger kritisiert die deutsche Klimapolitik und warnt vor einer Deindustrialisierung im Land.
El ministro de Economía de Baviera, Aiwanger, critica la política climática de Alemania y advierte sobre la desindustrialización del país.

Aiwanger advierte: ¡La política climática amenaza con desindustrializar a Alemania!

El debate sobre la política climática en Alemania y la UE está ganando impulso. El ministro de Economía de Baviera, Hubert Aiwanger, ha apoyado ahora claramente las críticas del presidente de la Cámara de Comercio e Industria Alemana (DIHK), Peter Adrian. Aiwanger describió la política climática alemana como un “sabelotodo” y enfatizó que la industria necesita urgentemente alzar su voz para proteger a Alemania como un lugar industrial. Advierte de los efectos de una política climática ideológica, que no sólo amenaza el crecimiento sino también la competitividad de la industria automovilística.

"La percepción negativa de nuestra economía, especialmente de la industria automovilística, tiene su origen en el escándalo del diésel", afirmó Aiwanger. Él ve una conexión crítica entre la política climática y la división política en el país. Según él, las medidas actuales conllevan el riesgo de que Alemania pierda cuota de mercado, mientras que otros países con normas medioambientales menos estrictas producen y se benefician.

Crisis en la industria automovilística y normativa de la UE

La industria automovilística alemana se encuentra en una profunda crisis que no sólo afecta a los intereses nacionales, sino que también pone en peligro la competitividad de toda la economía europea. En este contexto, la UE ha adoptado un plan paso a paso que regula la reducción de las emisiones de CO2 de los vehículos nuevos. A partir de 2025 entrarán en vigor límites de flota más estrictos, y el objetivo de emisiones medias de 93,6 g CO2/km sólo ascenderá a 49,5 g CO2/km en 2030. Los fabricantes de automóviles se enfrentan a grandes desafíos, ya que se ven presionados a adaptar sus modelos a las nuevas especificaciones, mientras que el mercado de coches eléctricos se ha estancado.

Esta evolución también se puede comprobar en documentos internos de la industria automovilística europea. Según una carta de advertencia, la industria difícilmente podrá cumplir con el próximo endurecimiento de las regulaciones climáticas de la UE. La industria se enfrenta a posibles multas de miles de millones si se superan los límites de CO2 establecidos. El límite actual es de 115,1 g CO2/km y se reducirá aún más en los próximos años.

Consecuencias para el empleo

La situación podría tener graves efectos en el mercado laboral. Se estima que el incumplimiento podría provocar la pérdida de millones de puestos de trabajo. Actualmente en Alemania trabajan alrededor de tres millones de personas en la producción de automóviles y en toda la industria un total de 13 millones. Esta dimensión deja claro hasta qué punto el ánimo del sector está preocupado por el futuro rigor de la regulación.

El Ministro de Economía, Robert Habeck, también se pronunció a favor de una revisión más temprana de los límites de CO2 para las flotas, aunque destacó que no se deben reducir los estándares. Estas discusiones muestran un rápido cambio en la forma de pensar sobre los pasos necesarios para alcanzar los objetivos climáticos y asegurar la base económica. Las exigencias a la UE enfrentan la resistencia de los representantes de la industria que hacen campaña contra el fin total de los motores de combustión.

La presión del tiempo y los peligros económicos que se avecinan plantean la cuestión de cómo Alemania y toda la UE pueden encontrar un equilibrio. En esencia, no se trata sólo de objetivos ambientales y climáticos, sino en última instancia de mantener el desempeño económico y el empleo en un mercado cada vez más globalizado.

Los próximos meses serán críticos a medida que las autoridades aborden los desafíos de la industria e impulsen los cambios necesarios. Las voces en el mundo empresarial son cada vez más fuertes, Aiwanger y Adrian las han escuchado y piden un enfoque pragmático.