El gasto militar se dispara: ¡la protección del clima está en peligro!

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El gasto militar en Alemania está aumentando, poniendo en peligro la protección del clima. Los estudios actuales muestran una conexión entre los armamentos y las emisiones de CO2.

Militärische Ausgaben in Deutschland steigen, gefährden Klimaschutz. Aktuelle Studien zeigen Zusammenhang zwischen Rüstung und CO2-Emissionen.
El gasto militar en Alemania está aumentando, poniendo en peligro la protección del clima. Los estudios actuales muestran una conexión entre los armamentos y las emisiones de CO2.

El gasto militar se dispara: ¡la protección del clima está en peligro!

El debate sobre el aumento del gasto militar de Alemania al 5 por ciento del producto interior bruto está en pleno apogeo. Esta decisión, que representará más del 40 por ciento del presupuesto federal, ha sido duramente criticada por expertos como Michael Müller, presidente federal de Amigos de la Naturaleza de Alemania. El debate actual sobre la militarización de la política muestra que se ha producido un cambio en la opinión pública, que se produjo sin un discurso amplio. Müller señala que en las últimas dos décadas ha crecido la ideología de que la paz sólo se puede lograr con fuerza militar y que los acontecimientos que rodearon la guerra de Ucrania en particular pueden verse como una fuerza impulsora. Los críticos se quejan de que la OTAN y la UE aún no han presentado un plan de paz serio, lo que está llevando a Europa a un callejón sin salida en términos de paz y distensión.

La idea recurrente de “preparación para la guerra”, cada vez más aceptada, contrasta marcadamente con los desafíos de la protección del clima. Las posibles consecuencias de esta estrategia de militarización son alarmantes: los expertos advierten que aumentar el gasto militar podría costar hasta 300.000 millones de euros al año, y se esperan ahorros y recortes espectaculares en otras áreas. En este contexto, la transformación socioecológica activa que es central para combatir el cambio climático podría estar en riesgo, descuidando la protección de la tierra y el sistema climático.

Conexión entre la protección del clima y el gasto en armas

Un estudio actual del Instituto Kiel para la Economía Mundial examina la conexión entre las inversiones en protección del clima y el gasto en defensa en Europa. El análisis revela que por cada euro no invertido en petróleo, se pueden gastar 37 céntimos menos en defensa. El coautor Joschka Wanner subraya que los fallos en la protección del clima tienen costes geopolíticos que a menudo se ignoran. Esto muestra un claro conflicto entre la política de seguridad y climática, que a menudo no se discute lo suficiente en público.

Otro aspecto alarmante es que la guerra contra Ucrania, financiada en parte con los ingresos de las exportaciones de petróleo ruso, está estrechamente vinculada a las importaciones de petróleo europeas y su impacto en los precios del petróleo y los ingresos del gobierno. Medidas como un precio del CO2 de al menos 60 euros o un impuesto al petróleo del 37 por ciento no sólo podrían servir para proteger el clima, sino también reducir el gasto en defensa. Evitar el petróleo podría ahorrar hasta 104.000 millones de euros al año en gastos de defensa en Europa.

Tendencias mundiales del gasto militar

El gasto militar mundial ha aumentado rápidamente en los últimos años. Según Scientists for Global Responsibility, esta cifra alcanzó los 2,7 billones de dólares en 2024, el nivel más alto desde el final de la Guerra Fría. La OTAN también planea aumentar aún más el gasto militar básico, poniendo en sus manos alrededor del 55 por ciento del gasto militar mundial. Este gasto no sólo supone una carga para las arcas públicas, sino que también contribuye significativamente a las emisiones globales de CO2; La huella de carbono del ejército se estima en alrededor del 5,5 por ciento de las emisiones globales.

Los científicos advierten que un aumento continuo del gasto militar podría poner en peligro el logro de los objetivos climáticos, en particular el objetivo de 1,5 grados fijado en París. Existe una necesidad urgente de actuar para revisar el gasto en armas y centrarse más en soluciones pacíficas y diplomacia. Ésta es la única manera de garantizar un futuro sostenible y pacífico que también haga frente a los desafíos del cambio climático.

En general, existe una tendencia preocupante que pone en peligro no sólo la seguridad nacional y europea, sino también las ambiciones ecológicas de la sociedad. Ahora hay que fijar el rumbo para establecer un diálogo equitativo entre las preocupaciones de seguridad y la protección del clima.